<< Y no sé cómo puedo sentir lo que siento, sabiendo lo que sé de ti...>> MEMORIAS DE IDHÚN I: LA RESISTENCIA
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de agosto de 2012

Yo quiero, ¿pero sabes? No puedo.

Me gustaría demostrar que querer es poder, pero llevo catorce años de mi vida intentándolo, dándome cuenta de que no, de que me gusta que se luche por mí, que se juegue a mi lado y no conmigo, y que soy orgullosa a más no poder. Tengo caprichos, y otros días metas que alcanzar, y en ocasiones nada especial que hacer.He dado todo de mi para demostrar que querer es poder, pero por más que quiero, no soy capaz de ir detrás de nadie, y si lo hago, me lo callo. Lo admito, no digo lo que siento, y si lo hago al minuto acabo negándolo, supongo que me falta tiempo para aprender a demostrar lo que quiero de verdad. Olvídate de que haga cosas bonitas sin que las inicies tu antes, ni mensajes bonitos ni palabras de cariño sin una por parte tuya antes. No quiero regalos, ni peluches, ni cartas de amor con una rosa de regalo, olvídate de todo eso porque en cierto modo tampoco soy como las demás. Yo quiero que a pesar de que no quieras admitir a nadie todo esto, me mires y te salga ese  brillo en los ojos, que te pongas celoso de toda persona que no seas tú, que te enfades si me voy sin despedirme de ti y me preguntes al verme otra vez '¿Por que te has ido sin decirme nada?' Y yo con una sonrisa te responda 'Para la próxima vez ya se que hacer', que te valgan todas y cada una de mis explicaciones sin necesidad de que lo admitas. Pero pase lo que pase, soy de las que dejan que se luche en su lugar, doy lo que recibo.
Laila.

martes, 7 de agosto de 2012

''There's nothing you can know that Isn't known ''.

Andaba sin mirar hacia donde, buscando con la mirada algo que la hiciera diferente, sin importarle los problemas que vendrían después de todo, preocupándose sólo de que las canciones de Los Beatles, los Rollings y The Kooks, no dejaran de sonar.
Le ponía nombres a las cosas bonitas sólo para hacer que se quedaran, y cuando se cansaba, olvidaba aquellas etiquetas que lo encerraban todo y más.
Lo miraba todo a su al rededor y a la vez no miraba nada con aquellos ojos azules verdosos, buscaba algo que al pasar encendiera las luces de su portal, sin darse cuenta de que ella era capaz de encender la mismísima supernova.
Y ella es así, intentando entenderlo todo, cree en los malos gestos y desconfía de las sonrisas.
Pone malas caras a todo, y no le sonríe a nada, caprichos los justos, pero a la hora de mirar por alguien, siempre mira por sí misma. Y es que piensa que si ella no se quiere, no lo hará nadie.
Le encanta la costumbre de que la hagan tiritar, y eso de enamorarse o pillarse, aún más, porque así cuando todo acabe, sabe que tendrá algo a lo que aferrarse, a pesar de que nunca lo hace.
No se queja de nada, pero a la vez todo le sabe mal, el azúcar la amarga y la sal la cura las heridas.
Odia las primaveras, y esa extraña sensación y ganas que te entran de ser feliz a modo de obligación, siempre prefirió el invierno y las tardes de lluvia escuchando a Edd Sheeran, recordando cosas que nunca llegaron a pasar, personas que nunca llegaron a ser.
Tiene manías, pero se las guarda para si misma, porque de algún modo, suelen ser su debilidad, secretos tiene muchos, pero ninguno que alguien no sepa. Lo dice todo, y a la vez, siempre anda callada; un día es normal, y al siguiente más rara que un perro verde.
No suele entender el mundo, pero de algún modo lo sigue todo al pie de la letra, no se molesta en quejarse ni intentar llevar la razón. Ella no mueve el mundo, el mundo la mueve a ella.
Todas las mañanas se deshace del día anterior, le guarda en un cajón de la habitación y le cierra con llave, se levanta de la cama y se va corriendo a desayunar su repetitivo Colacao con un extra de energía, sana o insana, ¡qué mas da!.
Anda por la calle y nota que la gente la va mirando, y cuando gira la cabeza, ve que tan solo era cosa suya, que lo único que la mira, es aquel que se esconde detrás del buzón de correos, con cara de pillo y pecas por toda la cara en armonía de sus ojos verdes. Bah, la da igual, ya nada la impresiona y aunque no está acostumbrada a estas cosas, está segura de que acostumbrarse, es otra forma de morir, así que levanta la cabeza, y sigue su paseo al compás de ''All you need is love''.
Saca su Nikon de la funda, y fotografía a aquel tipo que va corriendo en bicicleta, la hace gracia esa extraña sensación de que la gente, siempre va con prisa, y con una sonrisa de esas que solo guarda para sí misma, vuelve a tirar una foto a aquel mural recién pintado, esos grafittis que anoche no estaban y esta mañana, han dejado verse. Se da cuenta, las cosas van cambiando, y tal vez haya sido ese Cola Cao extra, el echo de que aquel tipo con pecas y ojos verdes la mirara, o ese extraño momento en el que hasta ha tarareado un poco de canción ''There's nothing you can know that Isn't known '', o tal vez ese hombre con prisa o esas nuevas pintadas. No sabe el que, pero por una vez, ha sonreído para el mundo, por una vez ha cambiado algo, algo tal vez pequeño, pero ese algo, ha conseguido cambiarla.

Laila<3

domingo, 27 de mayo de 2012

Mini-relato + Algo que a más de una le gustaría que le pasara :3

  Volveré, te lo prometo. Te amo.
  La suave brisa marina revolvía los mechones de mi cabello rojizo entremezclando los espesos rizos unos con otros. Cerré los ojos y respiré profundamente, inhalando el olor a sal mientras sentía la húmeda arena entre los dedos de mis pies. Una ola especialmente brusca, rompió contra mis piernas, mojándolas. El fino pareo blanco se pegó a ellas, pero no me aparté de la orilla. Estaba demasiado tranquila como para darme cuenta.
  El cielo, despejado y de un tono ligeramente violáceo era iluminado tenuemente por el Astro Rey que, después del día más largo del verano, se marchaba dejando paso a una noche fresca y agradable, serena y en paz, exactamente igual a como me sentía yo. Lo despedí con una mirada, y contemplé la belleza de la noche, tan distinta de otras veces en las que la oscuridad era mi peor enemiga porque cada sombra escondía un nuevo peligro.
 Por fin. Después de todo lo que había ocurrido durante aquéllos años, eternos extraños y confusos, me sentía bien. Miles de recuerdos acudieron a mi mente fundiéndose en una inacabable telaraña en mi memoria. Allí había muchos recuerdos dolorosos, hirientes, ácidos, como zumo de limón sobre una herida abierta, nostálgicos, amargos, de los que dejan una huella en tu ser, tristes, frustrantes, en los que piensas que no vas a poder seguir,... Había sentido tantas cosas malas que siempre olvidaba las buenas. Momentos efímeros, de insólita y breve felicidad, amor, comprensión, momentos en los que creí ganar, momentos de pasión,...
  Pero de entre todo lo que había vivido, nada se asemejaba a la paz que sentía en esos momentos. Una paz que me embriagaba y recorría todo mi cuerpo, aunque aún había algo que yo no podía controlar y que hacía que una pequeña parte de mí, que no había conseguido olvidarlo todavía, sangrara por dentro
No sé cuanto tiempo estuve contemplando las estrellas, sentada a orillas del océano, sintiendo la brisa en mi cara y la arena en mis pies. Quizá fueron varias horas, pero para mí, apenas un suspiro porque cuando una mano cálida y grande, rozó mi hombro, el tiempo se detuvo por completo.
  Apenas fui consciente de que él se sentaba a mi lado y tomaba mi mano entre las suyas, disfrutando del contacto tanto como yo. Aquello que tanto anhelaba mi alma, por fin estaba junto a mí. Sin duda esperaba una respuesta por mi parte, un movimiento, una palabra, una mirada, pero yo no era capaz de reaccionar. Un único pensamiento martilleaba mi mente: Ha vuelto. Ha cumplido su promesa. Ha vuelto…
  Lentamente, giré la cabeza para mirarlo. No sabía lo que iba a encontrar ni si estaba preparada. Había evocado su rostro cada día desde que empezó la guerra, pero habían pasado demasiados años. ¿Habría cambiado mucho? ¿Me habría añorado?
  Sentía el miedo oprimiéndome el corazón, pero era un sentimiento familiar. Había tenido miedo de mis enemigos, incluso de mis propios amigos, de la oscuridad, de lo desconocido, de no volver a ver el sol… sin embargo, jamás había tenido miedo de él o de que me rechazara. Pero ahora, cinco años después, en una solitaria playa mediterránea, ya no sabía qué pensar.  Aun así, me armé de valor y lo miré a los ojos…
  … y supe, de algún modo, que ya nada iría mal.
  Inevitablemente, me perdí en unos ojos azules como dos grandes zafiros, tan profundos como el cielo nocturno y los océanos, que escondían secretos indescifrables, la sabiduría de un anciano y toda su experiencia, la dureza de la guerra, un amor infinito y millones de promesas de futuro.
  Me sentí muy pequeña ante la inmensidad de su mirada. Pequeña, joven, inocente e inexperta. Apenas una niña, como solían decir todos antes. Alcé una mano temblorosa y rocé muy suavemente su cabello, rizado y azabache, sin creerme todavía que pudiera hacerlo.
  Una lágrima rodó por mi mejilla y ya no fui capaz de parar. Las lágrimas me desbordaron, mi respiración se entrecortó y me lancé contra él para refugiarme entre sus brazos, donde al fin me sentí a salvo. Él tomó mi cara entre sus manos y, muy dulce y delicadamente, nos besamos.
  Aquel beso fue suave y brusco, dulce y amargo, desesperado y lento al mismo tiempo… Aquel beso abrió la puerta a una nueva vida. Una vida llena de verdadera felicidad, en la que no sabríamos lo que significa el dolor. Una vida plena, sin ningún vacío doloroso, sin noches enteras sin poder dormir.
 
  Aquel beso significó el comienzo de un nuevo día.

Alex :)
------------------------------------------

¿Preparadas? Hahahaha ¡Espero que os guste!
.................
 ............... 
.............
............
...........
..........
.........
........
.......
......
.....
....
...
..
.

viernes, 2 de marzo de 2012

Por fin he aprendido.#

Hola lectorees !  :) Soy Laila y he decidido que , en vista de la subida reciente de visitas, ya era hora de publicar nuestra primera entrada en condiciones, y ya de paso le damos  la sorpresita a Alexia :3 Antes de nadda aclaro que todas y cada una de las entradas que subiremos serán exclusivamente sacadas de nuestras grandes cabezotas.Espero que os gusteee. Besitos a todooos ! <3

Por fin he aprendido, que tras cada principio se esconde una historia llena de recuerdos con todas esas personas que quieres, he aprendido que nadie va a luchar por lo que quieres, pero que si que hay gente dispuesta a ayudarte para que tu camino se haga menos pesado. He aprendido que muchas veces hace falta reírse de las caídas para ver que en el fondo, solo son errores por los que estamos dispuestos a reírnos. Me he dado cuenta de que no te puedes fiar ni de tu propia sombra, pero que a veces no hace falta creer en alguien a ciegas sin miedo a que te defraude, de que tal vez mañana  llueva, o puede que no. Que la vida son dos días y no estoy dispuesta a malgastarlos mirando como pasan los minutos , que hoy lloro y mañana me río de todo. Que a veces hace falta ser egoísta y comerse el mundo sin dejar a los demás. Que un abrazo vale más que cualquier '' te quiero'' , que es necesario sufrir para aprender de los errores. Que puede que mucha gente no sea la adecuada, pero hasta que aparezcan los de verdad pienso disfrutar de los equivocados. Me he dado cuenta de que muchas veces no merecemos sufrir, y muchas otras sí, que equivorcarnos es la opción más correcta. He aprendido, que a quien no le guste que no mire, que nada es para siempre pero que hoy, quiero romper la regla.
Laila